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¿Cómo organizarse para estudiar oposiciones?

  • coleblog 
como organizarse para estudiar oposiciones con método pomodoro

Saber cómo organizarse para estudiar oposiciones puede ser un reto, sobre todo si estás trabajando al mismo tiempo. Pero que no cunda el pánico. Te traemos 20 consejos para que tu organización sea óptima y puedas aprovechar al máximo tu tiempo.

Planifica con antelación

La planificación es una parte esencial del proceso de estudio, especialmente cuando se tienen otras responsabilidades, como puede ser tu trabajo.

  • Organización semanal: Dedica tiempo cada domingo (o el día que prefieras) para planear la semana. ¿Qué temas vas a estudiar? ¿Cuánto tiempo le vas a dedicar a cada uno?
  • Establece prioridades: Si algunos temas te resultan más difíciles, dedícales más tiempo. Los más sencillos o que ya dominas, pueden recibir menos atención.
  • Flexibilidad: Aunque es fundamental tener un plan, no olvides ser flexible. Si un día no pudiste estudiar, reajusta el plan para la semana.
  • Registra tu progreso: Usa una agenda o una app de organización. Ver tu avance te dará motivación para seguir.

Lugar de estudio

En cuanto al espacio, un ambiente adecuado puede hacer toda la diferencia. Busca un lugar tranquilo y bien iluminado, preferiblemente con luz natural. Si eso no es posible, asegúrate de que tu luz artificial sea cómoda para tus ojos.

La ergonomía de tu escritorio y silla es crucial para garantizar que puedas estudiar durante períodos prolongados sin incomodidad.

Personaliza tu espacio con algunos elementos que te inspiren, como plantas o fotos, pero sin sobrecargarlo.

Materiales a la mano

Nada interrumpe más el flujo de estudio que levantarse cada dos por tres para buscar algo.

  • Organizadores: Usa estuches, cajitas o cualquier otro sistema para tener tus bolígrafos, resaltadores y demás herramientas organizadas.
  • Checklist: Antes de comenzar, haz un rápido chequeo: ¿Tienes todos los libros? ¿Apuntes? ¿Bolígrafos funcionando? Siempre es bueno tener un repuesto.
  • Digital vs Papel: Si bien el papel es tradicional, quizá quieras considerar apps como Evernote o Notion para tomar apuntes. Puedes sincronizar entre dispositivos y acceder a ellos en cualquier momento.

Divide y vencerás

La estrategia de «Divide y vencerás» se basa en descomponer una tarea grande y aparentemente inmanejable en secciones más pequeñas y manejables. Cuando te enfrentas a un temario extenso, la idea de tener que estudiarlo todo puede ser abrumadora. Sin embargo, al dividirlo en temas o subtemas específicos, la tarea se vuelve más digerible.

Estudiar en pequeñas dosis permite que el cerebro procese y retenga información de manera más efectiva. Además, al completar cada subtema, sientes una sensación de logro, lo que aumenta la motivación para continuar.

Método Pomodoro 🍅

Estudia durante 25 minutos y descansa 5. Repite. Es sorprendente cómo puede ayudarte a mantener la concentración.

1. Selecciona tu tarea o tema de estudio.

  • Ejemplo: Capítulo sobre la Constitución de 1978.

2. Pon un temporizador a 25 minutos.

  • Imagina un reloj de arena o usa una aplicación de temporizador.

3. Estudia intensamente durante esos 25 minutos.

  • ¡Concentración al máximo! Olvida todo lo demás.

4. ¡Timbre! Tómate un descanso de 5 minutos.

  • Estira, camina un poco, o simplemente relájate.

5. Repite los pasos 2-4 tres veces más.

Haz resúmenes y esquemas

Puedes crear esquemas visuales que te ayuden a recordar la información. ¡Usa colores, íconos, lo que quieras!

Esto te ayudará a visualizar la información. Los resúmenes y esquemas son herramientas poderosas para condensar información y facilitar su revisión. Pero no te limites a palabras y listas: incorpora elementos visuales, colores, íconos y gráficos que no solo hagan el contenido más atractivo, sino también más memorable.

La combinación de texto con elementos visuales permite que tu cerebro conecte la información de manera más efectiva, aprovechando tanto el pensamiento verbal como el visual.

Practica con exámenes antiguos

Los exámenes antiguos te ofrecen una visión invaluable de cómo se estructuran las pruebas y qué tipo de preguntas se pueden hacer.

Al familiarizarte con el formato del examen y practicar con preguntas reales, reduces la ansiedad y aumentas tu confianza. Además, te da una oportunidad de evaluar tus áreas de fortaleza y debilidad, permitiéndote ajustar tus estrategias de estudio en consecuencia. Es como tener un ensayo general antes de la actuación principal.

No te olvides de ti

Tu cuerpo y tu mente son tus herramientas más valiosas en esta aventura de opositar. Mantener una dieta equilibrada aporta la energía y los nutrientes esenciales que tu cerebro necesita para funcionar a pleno rendimiento. Dormir adecuadamente no solo ayuda a descansar y recuperarte, sino que es el momento en que el cerebro procesa y consolida lo que has aprendido.

Además, darte tiempo para actividades que disfrutes, ya sea leer un libro, hacer ejercicio o simplemente pasear, ayuda a liberar estrés y a recargar energías.

Recuerda: un cuerpo y mente saludables se traducen en una mejor capacidad de estudio y retención.

Establece objetivos claros

Definir metas concretas te da un sentido de propósito y dirección. En lugar de simplemente pensar en «quiero aprobar», establece objetivos más tangibles y medibles.

Por ejemplo, «Para el viernes, habré completado los capítulos 3 y 4». Estos objetivos te ayudan a dividir el estudio en partes manejables y te dan un sentido de logro a medida que avanzas.

Establecer metas claras es probablemente uno de los primeros pasos cuando quieres opositar y no sabes por dónde empezar.

Aplicaciones y tecnología a tu favor

El mundo tecnológico ofrece una variedad de herramientas que pueden potenciar tu estudio. Apps como «Forest» te motivan a concentrarte al plantar un árbol virtual que crece mientras estudias y se marchita si interrumpes tu sesión.

«Focus@Will» combina neurociencia y música para mejorar la concentración. Usar estas herramientas te permite tener una visión más clara de cómo y cuánto estudias, y te ayuda a mantener el ritmo y la motivación.

Cambia de ambiente

Si bien es vital tener un lugar de estudio fijo, a veces cambiar de escenario puede aportar una nueva perspectiva y energía. Una biblioteca ofrece un ambiente tranquilo y solemne, una cafetería puede proporcionar un zumbido de fondo que te mantiene alerta, y un parque te brinda aire fresco y una conexión con la naturaleza.

Estos cambios pueden actuar como un reinicio para tu cerebro, mejorando la concentración y el enfoque.

Autoevaluaciones

La autoevaluación te permite medir tus avances y detectar áreas que requieren más atención. Al final de cada semana, dedica tiempo para repasar lo que has aprendido y evalúa tu comprensión.

Puedes hacerlo a través de resúmenes, pruebas rápidas o simplemente reflexionando sobre los temas. Esta revisión te da una perspectiva clara de dónde estás parado y qué pasos debes tomar a continuación.

Técnicas de memorización

La memorización es una de las habilidades más valiosas cuando se trata de preparar oposiciones o cualquier otro tipo de examen. Una técnica efectiva es la asociación mental, que implica vincular la información que estás tratando de recordar con una imagen, un pensamiento o un concepto que ya conoces.

Por ejemplo, si estás tratando de recordar una fecha, podrías asociarla con un evento personal que haya sucedido en ese año. Las historias también son herramientas poderosas: convertir la información en una narrativa coherente y atractiva puede facilitar su retención.

Y, por supuesto, las reglas mnemotécnicas, esas pequeñas frases o acrónimos que resumen grandes cantidades de información, pueden ser verdaderos salvavidas. Si eres una persona visual, transforma esos conceptos en imágenes o diseños mentales que te faciliten la tarea de recordar.

Explica lo que aprendes

Uno de los indicadores más claros de que realmente has comprendido un tema es tu capacidad para explicarlo a alguien más. Y no, no necesitas tener a alguien a tu lado todo el tiempo. Practicar explicando en voz alta, aunque sea a tu planta o tu mascota, te ayuda a aclarar tus pensamientos y a identificar áreas que podrías no entender completamente.

Esta técnica, a menudo denominada «efecto del maestro», se basa en la idea de que la enseñanza es una forma de aprendizaje activo, y puede ser especialmente efectiva para consolidar el conocimiento.

Hidratación y snacks

Aunque pueda parecer trivial, mantenerte hidratado es esencial. El cerebro funciona mejor cuando está bien hidratado, por lo que beber agua regularmente durante tus sesiones de estudio es crucial. Además, tener a mano snacks saludables te puede dar ese impulso de energía que necesitas para continuar. Pero, ¡ojo! Eso no significa que debas comerte un paquete entero de galletas.

Opta por opciones más saludables como frutos secos, fruta o barras de cereales. Estos te proporcionarán energía sostenida sin los picos y caídas que suelen acompañar a los snacks azucarados. Y sí, un poco de chocolate oscuro de vez en cuando tampoco está mal. 😉

Días de repaso

No subestimes el poder del repaso. Es como echar un vistazo atrás en el camino que has recorrido, asegurándote de que no te has dejado nada atrás. Dedica un día específico cada semana solo para repasar y reforzar lo que has aprendido.

Este hábito no solo te permite consolidar la información, sino que también te da la oportunidad de identificar áreas que podrían necesitar un estudio adicional. Es un poco como hacer mantenimiento regular a tu coche: te aseguras de que todo funcione sin problemas.

Establecer los días de repaso con antelación es algo clave en cómo organizarse para estudiar oposiciones.

Apaga las distracciones

En un mundo hiperconectado, las distracciones están por todas partes. Cuando estudias, dale al «pause» al mundo exterior. Pon tu móvil en modo avión y cierra todas esas pestañas no esenciales de tu navegador.

Y sí, sabemos lo tentador que es darle un vistazo a ese tutorial o video «sólo un minuto», pero cada minuto cuenta. La concentración profunda es como un músculo, y cuanto más lo ejercitas sin interrupciones, más fuerte se vuelve.

Celebra tus logros

El camino del estudio es largo y, a veces, tortuoso. Por eso, es vital celebrar esos pequeños triunfos en el camino.

Ya sea que hayas terminado un capítulo, comprendido un concepto complicado o simplemente te hayas mantenido en tu horario de estudio toda la semana, ¡date una palmadita en la espalda!

Estos pequeños premios, ya sea un capricho, un descanso o cualquier cosa que te haga feliz, actúan como motivadores y te recuerdan por qué estás haciendo todo este esfuerzo.

Grupo de estudio

Estudiar en solitario tiene sus ventajas, pero también hay mucho valor en el aprendizaje colaborativo.

Si sientes que te beneficiarías de discutir temas, compartir recursos o simplemente tener a alguien con quien lamentarte de lo difícil que es un tema, considera unirte a un grupo de estudio.

A veces, explicar un concepto a otra persona o escuchar una perspectiva diferente puede hacer que las piezas del rompecabezas encajen.

Confía en ti mismo

Por último, pero no menos importante, confía en ti. La confianza no se trata de saberlo todo, sino de creer que puedes aprender y superar los desafíos que se presenten.

El camino del estudio está lleno de altibajos, pero una actitud positiva y una creencia firme en tus capacidades pueden hacer maravillas. Como se dice, si crees que puedes o crees que no puedes, tienes razón. ¡Así que elige creer que puedes!

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